valores en los niños

15 Buenos modales para los niños que deben aprender

Los buenos modales son un código de conducta básico que enseña a un niño la manera correcta de comportarse en un entorno social. Este aprendizaje es crucial para desarrollar una personalidad agradable y un comportamiento socialmente aceptable. Además, ayuda a poner en práctica las habilidades sociales y los valores morales.

Un niño necesita una motivación constante, orientación y apoyo para el desarrollo de buenos modales. En este post, les hablaremos de los modales, su importancia para los niños, y las formas fáciles de inculcarlos en su hijo.

1. Sé amable y útil con todos

Ser amable, ayudar y ser comprensivo con los problemas de otra persona y proporcionar ayuda rápida sin ningún requisito previo. Compartir la comida con un compañero de clase que olvidó traer su almuerzo, ayudar a una persona mayor a cruzar la calle o ayudar a su madre en las tareas diarias son algunos de los actos que pueden guiar a su hijo a ser útil.

2. Sea cortés con todos

La cortesía es una capacidad social vital que enseña a su hijo a reconocer los sentimientos de otra persona y a hablar con respeto. Ya sea en una conversación cara a cara o por teléfono, enseñe a su hijo a hablar con suavidad y claridad. Motívelos a usar palabras como “gracias”, “lo siento”, “por favor”, “perdón” y “puedo” en su conversación diaria, desde una edad temprana.

3. Ser honesto en cada situación

Enseñe la honradez a su hijo siendo siempre honesto con ellos. Les ayuda a observar y a darse cuenta de la facilidad de aceptar errores por encima de encubrir y mentir. Además, elogie a su hijo por su honestidad siempre que ocurra y comparta lo orgulloso que se siente.

4. Practique el compartir

Compartir las propias pertinencias, el tiempo u otros elementos tangibles e intangibles es una parte esencial de la vida social. Sirve como una marca de cuidado y compasión que impulsa el desarrollo socio-emocional. Participar en actividades de caridad y compartir juguetes/libros/alimentos favoritos con hermanos, primos y compañeros son algunas de las formas de hacer realidad el aprendizaje.

5. Hacer presentaciones

Hacer una presentación adecuada es una habilidad social esencial que proporciona una forma de iniciar una conversación con los demás. Saludar a la persona, compartir su nombre, y preguntarle su nombre – estos son los pasos básicos para que los niños progresen hacia introducciones más formales. Motive a su hijo a presentarse a los invitados durante las reuniones sociales.

6. Escuche con atención y espere su turno

Escuchar atentamente a los demás y tomar turnos para hablar demuestra respeto por la gente y la conversación. Enséñele a su hijo a escuchar pacientemente desde una edad temprana ya que ayuda a la autorregulación y a la comunicación adecuada.

7. Haga contacto visual mientras habla

Hacer contacto con los ojos mientras se habla es una señal de atención y respeto hacia el hablante y la conversación. Enséñele a su hijo a evitar mirar hacia otro lado, jugar con el pelo o masticarse las uñas durante una conversación. Muéstrele cómo hacerlo parece irrespetuoso y grosero.

8. Responda a una pregunta con prontitud

Responder a las preguntas de alguien es una señal de reconocimiento y respeto, mientras que ignorarlo se considera una mala educación. Entrene a su hijo para que responda rápidamente practicando lo mismo con ellos. Escuche a su hijo, reconozca lo que dice y responda apropiadamente.

9. Busque permiso antes de tomar cualquier cosa

Pedir permiso es una marca de respeto al individuo, su espacio personal y su privacidad. Llamar a la puerta antes de entrar en la habitación de alguien, pedir permiso antes de usar las propiedades de alguien, como el teléfono o el bolígrafo, e iniciar una conversación formal con palabras como “empezamos” o “puedo” son buenos ejemplos a seguir.

10. Cubrirse la boca al toser o estornudar

La tos y los estornudos son formas potenciales de propagar la infección. Por lo tanto, cubrirse la boca con una toalla, pañuelo o máscara mientras se estornuda o se tose se considera una buena costumbre. Enseñe a su hijo a practicar este hábito desde una edad temprana.

11. Aprenda a buscar una disculpa

Estornudar entre una conversación, eructar durante una comida, reírse en voz alta en un lugar tranquilo y romper un objeto por error son casos en los que buscar una disculpa es una señal de respeto. Guíe a su hijo para que use palabras como “perdón”, “lo siento”, “me disculpo” y “perdón” siempre que ocurran estos casos. Dígales que una disculpa es una forma de reconocer los errores respetuosamente.

12. No mire fijamente o señale a nadie

Los niños miran y señalan cosas o personas por asombro o curiosidad. No son conscientes de que hacerlo puede hacer que alguien se sienta incómodo e intimidado. Por lo tanto, es importante decirles que mirar fijamente y señalar a los demás es de mala educación.

13. Cuidar de los ancianos

Cuidar y respetar a los mayores es un conocimiento esencial que hace a un niño responsable y confiable. Ayudar a los padres en las tareas diarias, como doblar la ropa, limpiar la casa, cocinar la comida y poner la mesa, son ejemplos que los niños pueden seguir.

14. No te burles de los demás

Reírse de las debilidades de alguien o intimidarlo por diversión es insensible, irrespetuoso e hiriente. Enseñar la compasión, la amabilidad y la sensibilidad puede ayudar a un niño a reconocer los defectos y debilidades de los demás con respeto.

15. Practicar la etiqueta del teléfono

Saludar a la otra persona en una llamada y escucharla atentamente mientras habla es de buena educación. Instruya a su hijo para que mantenga su tono suave y su voz audible cuando hable por teléfono. Para cerrar la llamada, ayúdele a practicar palabras como “adiós” o “gracias por llamar” de forma adecuada.

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8 Señales y síntomas graves de insomnio en niños pequeños

¿Recuerdas la vez que te revolviste en la cama, pero no pudiste dormir? El insomnio puede ser frustrante en muchos sentidos, y puede literalmente agotar su energía. Imagine que su hijo pequeño se enfrenta a lo mismo. Sí, el insomnio también puede afectar a los niños pequeños, y es un problema de salud bastante importante que debe manejarse con cuidado.

Siga leyendo para saber más sobre el insomnio en los niños pequeños, sus posibles causas, y sepa si su hijo también podría verse afectado por él.

¿Qué es el insomnio?

El insomnio es un término general que se utiliza para denotar la incapacidad de dormir. Algunos especialistas del sueño creen que los niños pequeños pueden verse afectados por uno de los dos tipos principales de insomnio: el insomnio de inicio del sueño o el insomnio de establecimiento de límites.

El insomnio de asociación de aparición del sueño se observa más comúnmente en los niños menores de 5 años de edad, y se caracteriza por las interrupciones del sueño durante la noche. Los niños afectados por este trastorno se despiertan de 10 a 12 veces durante la noche y luego se vuelven a dormir.

Causas comunes del insomnio en niños pequeños:

El estrés: El estrés no es sólo para los adultos, muchos niños pequeños también pueden ser propensos al estrés, particularmente los niños pequeños que acaban de empezar la escuela y están aprendiendo a adaptarse al nuevo entorno. En algunos casos, la llegada de un nuevo hermano, los cambios de trabajo, las mudanzas y los desplazamientos, la muerte en la familia, las enfermedades de un miembro de la familia o los problemas matrimoniales y financieros también pueden causar estrés en los niños pequeños, lo que a su vez puede afectar a la calidad del sueño.

Signos y síntomas del insomnio en niños pequeños:

Los síntomas del insomnio en los niños pequeños pueden identificarse observando de cerca a su hijo pequeño. Algunos de los síntomas comunes que puede presentar son

  1. Dificultad para dormirse después de ser acostado
  2. Cansancio crónico
  3. Aturdido y distraído la mayor parte del tiempo
  4. Comportamiento errático
  5. Moody
  6. Hiperactividad (en algunos casos)
  7. Incapacidad de volver a dormir una vez despierto
  8. Despertarse temprano en la mañana o en la noche (3)

Manejo y tratamiento:

Como padre o madre, hay varias medidas que puede tomar para controlar el insomnio en su hijo pequeño. Los síntomas del insomnio en los niños pequeños se pueden curar tomando estas medidas.
Intente establecer un horario de sueño: acueste a su hijo a la misma hora todos los días.
Evite las siestas durante el día.

Restrinja el consumo de bebidas con cafeína durante la noche, especialmente un rato antes de acostarse.
Limite las actividades recreativas y de entretenimiento más cerca de la hora de acostarse. (4)
También intente crear una atmósfera calmada y tranquilizadora en la habitación de su hijo pequeño, lo que hará que se duerma más fácilmente. El uso de aparatos debe ser restringido justo antes de la hora de acostarse. Así, conociendo los síntomas del insomnio del niño pequeño y tomando estas medidas se puede controlar el daño.

También es posible que desee que un especialista del sueño o un pediatra examine a su hijo pequeño para conocer la causa fundamental de su insomnio.

¿Le ayudaron estos consejos de control a establecer una rutina de sueño saludable para su hijo pequeño? Háganoslo saber en el cuadro de comentarios que aparece a continuación.

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¿Cuándo desarrollará su bebé el agarre de la pinza?

Es emocionante ver a su bebé alcanzar los hitos del desarrollo!

¿Qué es el agarre de la pinza?

El agarre de pinza es una especie de sujeción con los dedos que su bebé comenzará a desarrollar entre los 9 y 12 meses de edad. Usará los dedos índice y pulgar juntos para apretar un objeto antes de agarrarlo y recogerlo. Ayuda a su pequeño a entender cómo recoger cosas. Una vez que aprenda a utilizar el agarre de pinzas o el agarre de pinzas, podrá alimentarse por sí mismo con los dedos y podrá utilizar una cuchara. Poco a poco, las habilidades se van perfeccionando y el pequeño aprende a recoger cosas con ambas manos.

¿Cómo desarrollan los bebés el agarre de pinza?
Los bebés pueden agarrar cosas desde el momento en que nacen. Es un acto reflejo en los primeros meses, llamado agarre con la palma de la mano. El bebé aprende a sujetar cualquier cosa en la palma de la mano envolviéndola con los dedos y el pulgar por un lado (1). El agarre palmar se convierte gradualmente en agarre de pinza, que es un hito en el desarrollo. Así es como desarrolla sus habilidades de agarre a lo largo de los meses:

Uno o dos meses

Durante los dos primeros meses, la pequeña mantiene las manos cerradas en un puño. Puede enroscar sus pequeños dedos alrededor de los suyos como un instinto, para agarrarse a ellos con fuerza. Este reflejo se ralentiza cuando tiene tres meses de edad.

Tres-cuatro meses

Ahora, la coordinación mano-ojo comienza a desarrollarse, donde intenta notar las cosas e incluso podría tratar de alcanzarlas. En el período de tres o cuatro meses, puede sostener un juguete o un bloque. Puede que no lo agarre con precisión pero puede batear. Puede sostener un sonajero durante unos segundos y puede arrastrar un objeto hacia ella.

Cinco y seis meses

A estas alturas, el agarre palmar se convierte en una habilidad voluntaria. Los bebés de cinco o seis meses agarran intencionalmente objetos con este agarre. Su pequeño ángel intenta coger un objeto, cubrirlo con su mano y apretarlo en su puño. Incluye el uso de toda la mano para agarrar, recoger y sostener un objeto. Una vez que domine el agarre de objetos más grandes en la palma de su mano, se concentrará en ganar destreza en sus dedos en los próximos meses.

Siete-nueve meses

Entre los siete y nueve meses, su bebé puede usar todos los dedos y el pulgar para agarrar un muñeco pequeño. A los nueve meses, será capaz de pasar un objeto de una mano a la otra. Con el tiempo, el bebé aprende a agarrar una pinza entre los nueve y los doce meses, en una ruta directa para recoger cosas. Es una forma de juntar el dedo índice y el pulgar como si fuera a pellizcar.

Basándose en lo bien que el bebé puede coger cosas usando el agarre de una pinza, se clasifica en dos etapas.

Agarre de pinza inferior o crudo: Es una etapa inicial en la que el bebé usa las almohadillas del índice y el pulgar para recoger pequeñas cosas. Puede durar 10 meses a partir del momento en que comienza el reflejo.

enseñar a mi hijo a darse la vuelta

¿Cuándo empiezan a darse la vuelta los bebés y consejos para animarlos

La primera etapa de movilidad de su bebé es dar vueltas. Darse la vuelta es un hito importante en la infancia. Es un momento emocionante para los padres ver a su bebé dar su primer paso de movimiento independiente. Esto lo llevará a sentarse independientemente, caminar, gatear y moverse.

¿Cuándo se dará la vuelta su bebé?

El primer vuelco de su bebé tiene lugar durante los momentos de barriguita. Son los momentos en que se acuesta boca abajo y utiliza los brazos para levantar la cabeza y los hombros del suelo. Este movimiento le ayuda a fortalecer los músculos de la cabeza, el cuello y la parte superior del cuerpo.

Una vez que el bebé alcance la fuerza para levantar la cabeza, comenzará a darse vuelta. Puede pasar de estar acostado boca arriba a estar acostado boca abajo y viceversa. Los bebés comienzan a darse vuelta de vientre a espalda y luego retoman la acción de espalda a vientre un mes después. Esto se debe a que los movimientos requieren más fuerza muscular y coordinación.

Precauciones simples que debe tomar:

¿Cómo aprenderá su bebé a darse la vuelta?
Al mes:
Puede levantar la cabeza por un momento.
Gira la cabeza hacia un lado mientras está de espaldas.

A los 2 meses:
Puede mantener la cabeza levantada y comenzar a empujar cuando está acostado boca abajo.
Hace movimientos más suaves con los brazos y las piernas.
La cabeza puede moverse hacia adelante mientras está sentado.

A los 3 meses:
Puede soportar poco peso mientras está de pie sobre ambas piernas.
Puede controlar la cabeza hacia arriba mientras está sentado, sin embargo, se mueve hacia adelante.
Puede levantar la cabeza y los hombros de 45 a 90 grados mientras está acostado sobre el vientre.
Puede cargar peso en los antebrazos.

A los 4 meses:
Buen control de la cabeza.
Puede cargar hasta cierto peso cuando se le sostiene erguido sobre las piernas.
Puede levantar la cabeza y el pecho hasta 90 grados.
Se voltea de espalda a un lado.

A los 5 meses:
Puede mantener la cabeza levantada mientras está sentado.
Se voltea de la barriga a la espalda.

A los 6 meses:
Puede levantar el pecho y una parte del vientre mientras está acostado sobre el estómago.
Puede levantar la cabeza mientras está sentado.
Se voltea de la espalda al vientre.

¿Cómo alentar a su bebé a darse la vuelta?

Puede jugar con su pequeño para animarlo a darse vuelta.

Sacuda su muñeco favorito para que intente moverse hacia él.
Use el juguete que más le gusta a su bebé.
Túmbese cerca de él para que se dé la vuelta y llegue hasta usted.
Si se acerca al juguete o a usted, anímelo haciéndolo sonreír. Puede que se sienta más entusiasmado por dar la vuelta a su cuerpo.
Anímele a rodar a ambos lados. Esto ayuda a fomentar el desarrollo de los movimientos de los músculos de equilibrio.

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Tus hijos muerden: ¿Cómo deben responder los padres?

¿Qué hago si mi niño muerde?

Si recibió una queja sobre su hijo que mordió a otros en su escuela o lo ha visto usted mismo, entonces esto es lo que puede hacer :

  1. Separe al niño que muerde del niño que ha sido mordido. Cree la distancia entre los dos aunque sea la primera vez que su hijo muerde. No querrá que el niño se enfrente o que salga a morder.
  2. Dígale al niño que no está bien morder. Mírelo a los ojos y dígale educadamente, pero con firmeza, que usted no está de acuerdo con lo que hizo. Diga palabras como “No debes morder. Es algo malo” o “¿Por qué lastimaste a tu hermano/amigo? No debes morder, ya que les hace daño”. También puedes señalar la herida del niño mordido y decir que acaban de herir a alguien. No se exceda; una vez que perciba que el niño parece haberse dado cuenta de su error, dirija su atención al niño mordido.
  3. Cuide al niño mordido. Expresa tus disculpas al niño y a sus padres por las acciones de tu hijo. Si el episodio de la mordedura ocurrió frente a usted, entonces separe a los niños, y pacifique al niño mordido. Reconozca que lo que sucedió estuvo mal. Use palabras tranquilizadoras y lenguaje corporal reconfortante. Si el niño mordido es un hermano, entonces abrácelo y abrácelo. Revise la mordedura y límpiela con jabón; luego aplique un líquido antiséptico. Si la piel se ha roto y ha provocado una hemorragia, utilice los primeros auxilios y llévelos al médico si es necesario.
  4. Asegure al demandante: Si ha recibido una queja sobre el comportamiento de mordedura de su hijo del personal de la escuela/guardería o de un padre, entonces no intente defender a su hijo. Asegúreles que encuentra inaceptables las mordeduras y que está tratando de resolver el problema.
  5. Pregúntele al niño la razón de las mordeduras: No intimide al niño, pero haga preguntas relevantes que le permitan obtener la información más precisa. Haga preguntas como: “¿Qué te hizo morder?” “¿Te sentiste mal por algo y por eso mordiste? ¿Te dolía?” Use frases cortas y haga una pregunta a la vez para obtener la mayor cantidad de información posible.

Estos pasos rápidos te ayudan a lidiar con la situación. Mientras sigue estos pasos, también debe asegurarse de no hacer algunas cosas.

¿Qué no deben hacer los padres cuando un niño muerde?

Mantener la calma y evitar hacer las siguientes cosas :

  1. No abofetear o gritar al niño: Golpear al niño y regañarlo lo hará más molesto y estresado. Recuerde que el niño que muerde está tan ansioso como el niño que acaba de ser mordido. Sus gritos aumentarán su ansiedad y actuarán como un bloque de comunicación. Utilice sólo frases cortas para expresar su desaprobación, y haga preguntas más cortas que el niño pueda responder en monosílabos.
  2. No ahogue al niño que ha sido mordido con la atención: El niño que muerde puede recibir tanta crítica que puede sentirse bajo un foco de atención. Puede hacer que el niño se sienta importante después de haber mordido a alguien. Por lo tanto, una vez que haya terminado de expresar su desaprobación, dirija su atención hacia el niño que ha sido mordido. Es más probable que un niño se sienta culpable y no muerda cuando se dé cuenta de que todo el mundo le ignora después de morder.
  3. No defienda a su hijo. Algunos padres toman las quejas sobre el niño como una crítica a sus técnicas de crianza. Recuerde que no se convierte en un mal padre en el momento en que su hijo muerde ni indica que no le ha enseñado buenos modales a su hijo. Por lo tanto, discúlpese y reconozca el error de su hijo sin entrar en una discusión.

Usted puede tomar ciertas medidas para prevenir el hábito de morder en el niño.

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4 Pasos para Disciplinar a tus Hijos 

Disciplinar a los niños pequeños puede ser un desafío para los padres, especialmente cuando el comportamiento de su hijo es especialmente inapropiado u odioso. Hay pocas experiencias más estresantes, o más vergonzosas, que hacer que su hijo se tire al suelo en medio de una tienda llena de gente. Pero en medio de todos estos años difíciles con su hijo, recuerde estas dos cosas: El mal comportamiento de los niños de entre dos y seis años es completamente normal y, como padre, usted tiene la capacidad de ayudar a su hijo a aprender cómo empezar a controlarse.

¿Cuál es su estrategia de disciplina? 4 pasos para mejorar el comportamiento de los niños pequeños

Enseñar a su hijo los límites, aprender a decir “no” y entrenar a su hijo para que practique un buen comportamiento es parte de una importante estrategia de disciplina. Ayudar a su hijo en cada fase de su vida con una disciplina amorosa es una parte integral de su desarrollo, un requisito necesario para ayudarle a crecer hasta convertirse en un adolescente saludable y más allá. Dicho esto, también es importante reconocer que casi nunca es fácil. Digo esto porque creo que con demasiada frecuencia los padres rehúyen disciplinar a sus hijos porque les duele ver cómo sus pequeños se alteran aún más. Así que lo más importante que debes hacer antes de seguir leyendo es reconocer que la disciplina no es divertida y rara vez es fácil. Sin embargo, sin ella su hijo estará en una enorme desventaja durante sus años escolares y en su vida social. La disciplina enseña los valores más importantes que nosotros como padres podemos impartir a nuestros hijos: autocontrol, límites, respeto y la capacidad de honrar a los que nos rodean.

Paso 1: Ser “Rápido y seguro”.

La disciplina es diferente para cada etapa del desarrollo de su hijo. Para el niño pequeño entre los dos y los seis años, lo principal es recordar que la disciplina debe ser simple y fácil de entender. Los padres de los adolescentes pueden dedicar mucho tiempo a sermonearles sobre por qué no hacer las tareas es una violación de las reglas de la casa, y el adolescente lo entenderá (bueno, ¡quizás!), pero si intenta una discusión continua con su hijo de cuatro años, verá que no tendrá un público muy alerta durante mucho tiempo. Mi regla general para intentar cambiar el comportamiento de un niño pequeño es ser “rápido y seguro”. Por rápido, me refiero a moverse rápidamente para corregir el comportamiento y colocar a su hijo en un ambiente donde estará seguro, ya que los niños pequeños tienen la tendencia a arremeter físicamente cuando están enfadados o disciplinados. (Nota: Si su hijo pequeño tiene problemas de ansiedad cuando se le coloca en un entorno alejado de usted, como su dormitorio, puede ser útil colocarlo en un área donde todavía pueda verle y/o oírle).

Paso 2: La pieza de consistencia.

El segundo paso para una disciplina efectiva es la consistencia. Los niños de todas las edades son inteligentes y muy hábiles para detectar la indecisión o las vacilaciones de los padres. Si un niño piensa por un segundo que puede salirse con la suya, lo intentará, y si no es llamado por sus padres por su indiscreción, aprenderá desde el principio que puede trabajar el sistema en su casa! Sé que ser un disciplinador constante puede ser abrumador, especialmente con niños pequeños, así que animo a los padres a tener un lema para ellos mismos que utilicen cuando las cosas empiecen a salirse de control.

Paso 3: La importancia de dar opciones.

Los niños a esta edad tienden a sentir que sus vidas están mayormente planeadas para ellos en el día a día, así que es importante darles algo de libertad de elección a lo largo del día. Piensa en tu día promedio por un minuto. ¿Qué pasaría si alguien te dijera qué te vas a poner y qué vas a comer, cuándo vas a trabajar y cuándo vuelves a casa, y con quién vas a socializar cada día? Suena aburrido, ¿no? Los niños pequeños no son diferentes y darles un poco de espacio para moverse cada día es una forma amorosa de disciplina que probablemente disminuya sus berrinches y sus actos.

Paso 4: Dar consecuencias y recompensas.

Asegúrese de que siempre haya consecuencias para las acciones de su hijo, tanto positivas como negativas. A lo largo de la vida, todos tenemos que vivir con las consecuencias de nuestras acciones. Si no vas a trabajar a tiempo cada día es probable que seas despedido. Si un padre tiende a ser crónicamente indulgente con su hijo, es probable que su hijo se comporte mal y no tenga muchos amigos. Una de las herramientas más importantes que un padre puede enseñar a su hijo es que cuando se comportan de cierta manera, habrá ciertas consecuencias que se derivan.

Disciplinar a un niño pequeño nunca es fácil. Requiere tiempo, esfuerzo y energía, que pueden escasear cuando se está criando a los niños, gestionando una carrera, una casa y las docenas de actividades diarias a las que se enfrentan los padres. Pero recuerde que una disciplina efectiva y consistente es la piedra angular del bienestar de cada niño y que los seguirá a lo largo de su desarrollo y en su vida adulta.